Protesis mixta

Indicaciones para el Paciente

Recomendaciones para el paciente sobre el manejo, cuidado y mantenimiento de PRÓTESIS MIXTA

DESCRIPCIÓN

La prótesis dental (o estomatológica) mixta es un tratamiento para reponer dientes ausentes mediante dos tipos de elementos, que funcionan en conjunto como si fueran una sóla prótesis:

* uno fijo, formado pro símiles de dientes fabricados a medida, que van cementados a los dientes y raíces remanentes vecinos y no es posible retirar de la boca, y

* otro removible, constituido por un aparato bucal portador de dientes artificiales, que se puede y debe retirar de la boca para su limpieza y se sujeta al elemento fijo mediante dispositivos generalmente inapreciables (“ataches”)

LIMITACIONES

Cada uno de los dos tipos elementos tiene las respectivas limitaciones de la prótesis fija y de la prótesis removible, por lo que con el tiempo necesitarán su sustitución, sobre todo la parte removible, que también suele necesitar periódicas adaptaciones por el dentista.

Así, son limitaciones de la parte fija las siguientes:

– Cuando las encías están muy menguadas, no se deben cerrar los espacios que pudieran haberse creado entre los dientes, y por dichos espacios se puede escapar al hablar algo de saliva y de aire (con lo que a veces se “escupe” al hablar y se produce un cierto “ceceo”).

– Exige más cuidado en la higiene dental diaria, y una vigilancia más frecuente por el dentista.

– Con el tiempo, el proceso de atrofia natural de los huesos maxilares y de las encías deja a la vista las “juntas” o interfases entre dientes y fundas, con lo que estéticamente se van volviendo inaceptables y pueden necesitar su reemplazamiento.

– También puede ser necesaria su sustitución por:

* Algunas lesiones irrecuperables en los dientes de sujeción o pilares, que obligaran a extraerlos, y

* los cambios en la forma de los maxilares y en la posición de los dientes naturales, que normalmente acontecen a lo largo de la vida, cuando alteran el engranaje entre las arcadas superior e inferior y producen una pérdida de función.

Son limitaciones de la parte removible, las siguientes:

– Con el tiempo, los dientes naturales remanentes en la boca se desplazan o cambian de posición, sobre todo los que resultan recargados o empujados por los aparatos de prótesis, y, además, el hueso sobre el que éstos se apoyan también cambia de forma, con lo que dichos aparatos se desadaptarán y podrán producir algunas molestias o ulceraciones que requieren la adecuación por el dentista, y la sustitución, al cabo de un tiempo variable, por otras nuevas.

– Además, los elementos metálicos (y también los plásticos) de los aparatos de prótesis removible pueden experimentar fracturas con el uso, debido a lo que se llama fatiga elástica (algo parecido a lo que ocurre con un alambre cuando se dobla para un lado y otro repetidas veces), tales fracturas requieren una reparación inmediata, para evitar problemas sobreañadidos causados por las estructuras rotas.

INSTRUCCIÓNES DE MANEJO Y MANTENIMIENTO

Para conseguir un buen funcionamiento, deberá seguir detenidamente las siguientes Instrucciones de Manejo y Mantenimiento, que le facilitarán el empleo de los elementos protéticos de su tratamiento e incrementarán su duración en condiciones apropiadas.

Adaptación y acostumbramiento

Al principio:

– El aparato removible le puede causar sensación de ocupación en la boca, que irá desapareciendo paulatinamente.

– Producirá más saliva de lo normal, pero también se normalizará poco a poco.

– Puede tener algunas dificultades en la pronunciación, debido al especio que ocupa la prótesis. Para corregirlas más rápidamente, es aconsejable entrenarse a leer o hablar frente a un espejo, siempre en voz alta.

– Es probable que se muerda fácilmente en las mejillas y la lengua, por su tendencia a introducirse en los espacios donde faltan dientes, pero en poco tiempo aprenderá a evitarlo.

– A veces se percibe opresión o dolor en dientes y encías (sobre todo al morder o cerrar la boca), que suelen desaparecer en poco tiempo, a medida que “encallecen” las mucosas y los dientes naturales y remanentes se adaptan a las fuerzas que reciben.

Recomendaciones

– Los primeros días, procure cerrar la boca y masticar con cuidado, para no morderse y no sobrecargar las encías y dientes doloridos.

– Por la misma razón, conviene que inicialmente mastique suavemente alimentos blandos y no pegajosos, pasando poco a poco a comer productos de mayor consistencia.

– Para tratar las heridas de las mordeduras (generalmente, muy dolorosas), puede utilizar colutorios, pomadas o geles calmantes y cicatrizantes.

– Si tiene dolor intenso al morder, o aparecen heridas, acuda inmediatamente a la consulta del dentista, para que le realice los alivios pertinentes en sus prótesis y le prescriba, en su caso, colutorios, pomadas o geles calmantes y cicatrizantes.

– No utilice adhesivos en este tipo de prótesis.

Colocación y desinserción

Sólo la parte removible se puede retirar y colocar en la boca, pues el elemento fijo ha sido cementado a sus dientes por el dentista. La colocación y desinserción de los aparatos removibles es una cuestión de costumbre, que se aprende rápidamente, aunque al principio puede requerir un poco de de paciencia, hasta aprender en qué dirección deben hacerse los movimientos de empuje y tracción:

– Para su colocación, debe utilizar siempre los dedos. La situará en la situación apropiada, y seguidamente presionará con los dedos, hasta que baje a su debido sitio, momento en que suele notarse un “clic”. No fuerce nunca la prótesis, ni muerda sobre ella para llevarla a su lugar, porque se hace tanta fuerza que pueden deteriorarse algunos elementos del aparato (sobre todo, los ataches, que son muy delicados) o dañar las mucosas.

– Para quitarse las prótesis, traccionará de ambos lados a la vez (¡nunca de un solo lado!), trabando las uñas de los dedos índices de ambas manos en los bordes plásticos de la prótesis (ponga especial cuidado en no arañar las encías).

Cuidados e higiene

– La higiene de la boca y de las prótesis debe hacerse después de cada comida, y especialmente en profundidad antes de acostarse, porque durante el sueño se produce menos saliva, con lo que disminuye el efecto protector de ésta frente a la caries y la enfermedad periodontal.

– La limpieza del elemento fijo se hará:

* En las partes accesibles, con cepillo dental y pasta dentífrica fluorada (no de alta concentración en flúor, pues daña la cerámica).

* Entre los pónticos y la encía (donde se puede acumular placa y algún resto de comida blanda que, al fermentar, pueden producir halitosis –mal aliento-), con una seda especial, provista de un extremo endurecido (Super Floss®, Farma Floss® o similar, de venta en farmacias), y

* En las troneras (espacios entre encías y dientes) y entre los dientes separados, con cepillos interdentales deslizándolos hacia dentro y afuera, o con Super Floss, Farma Floss o similar.

* Al final puede utilizar un irrigador bucal, con o sin colutorio.

* Por último, recuerde que es importante pasar seda o cinta dental entre los dientes adosados, para limpiar esas zonas de contacto a las que no llega el cepillo normal.

– La parte removible se debe limpiar fuera de la boca, al menos una vez al día en profundidad. En todo caso, aunque no pueda limpiarla después de cada comida, debe, por lo menos, aclararla y enjuagar la boca.

– Para la limpieza del aparato removible, debe tener en cuenta los siguientes detalles:

* Se usará un cepillo especial para prótesis (de venta en farmacias) o un cepillo de uñas con cerdas de nailon, y un poco de pasta dentífrica o, mejor, jabón, para evitar la formación de sarro y el depósito de tinciones. Después se deben aclarar muy bien con agua.

* Es especialmente importante la limpieza de las partes metálicas, sobre todo los ataches y las que contactan con los dientes (cara interna o cóncava de los ganchos). Para ello, pueden frotarse con un bastoncillo empapado en alcohol, hasta que la superficie quede brillante. Si quedan mate o deslustradas, es que están cargadas de placa bacteriana, que puede producir caries y desgastes, debido a los ácidos que dicha placa produce. Sin embargo, si están libres de placa, es decir, brillantes, no producen ni lo uno ni lo otro.

– Conviene quitar las prótesis para dormir, para que los tejidos descansen diariamente unas horas de la presión a la que pudieran verse sometidos.

– Para evitar golpes y deformaciones mientras están fuera de la boca, conviene conservar las prótesis en agua, a la que puede añadir pastillas desinfectantes comercializadas para ese menester.

– Es aconsejable que dé masajes en las encías, para mejorar su riego sanguíneo y prevenir en lo posible su reabsorción.

Revisiones e incidencias

Una vez dado de alta, dada la delicadeza del elemento fijo, deberá hacer revisiones en el dentista cada seis meses, para comprobar y poder corregir a tiempo la aparición de caries, inflamación de encías, movilidades dentarias, posibles descementaciones, ulceraciones, etc, y el estado y ajuste de las prótesis.

Deberá acudir al dentista siempre que detecte cualquier anomalía, y especialmente si aprecia molestias con las bebidas frías, si le sangran las encías al cepillarse o al comer, o si aparecen ulceraciones, dolor o inestabilidad del elemento removible.